Ayer tuve la oportunidad de visitar nuevamente el calvario solo por unos breves quince minutos, se supone que le tomarían las fotos de graduación de preescolar ahí a mi sobrina, pero cambiaron la locación por problemas administrativos, pero pude ver y disfrutar por unos minutos de uno de los parques más emblemáticos y antiguos de Caracas. En verdad es toda una obra del urbanismo del siglo XVIII, con detalles y jardines bellísimos. Acá les muestro algunas fotos que tome junto a mis padres ennel espacio.
Pronto voy a volver y tomaré fotos que le hagan más justicia al espacio.