Ayer jugamos la final de tercera fuerza de fútbol de salón (fut sala). De esas historias increíbles del fútbol, íbamos ganando 4-0 y terminamos perdiendo en penales.
A pesar del sabor agridulce, me llevo el trofeo a mejor portero con solo 22 goles recibidos en 16 partidos. Me tocó dejarlo todo, literalmente, pues terminé con un desgarre en el muslo, pero creo que valió la pena el esfuerzo.
Ahora toca descansar para recuperarme y volver con todo para la segunda fuerza.
MTFBWY.