La flor más pequeña
esconde un mundo de color
que solo se revela
con el lente de la pasión.
Sus pétalos son lienzos
donde pintan los rayos del sol
y sus estambres son antenas
que captan el latido del amor.
Su aroma es un secreto
que solo comparte con el viento
y su néctar es un regalo
que solo ofrece al insecto.
La flor más pequeña
es una obra de arte natural
que solo se aprecia
con el lente de la admiración.