Yo y mi casa servimos al Señor, fue el título que tuvo la predicación de este domingo. Versículo del libro de Josué, de mis favoritos, enfocado en la importancia de las madres virtuosas de la congregación que modelan con el ejemplo en sus hogares.
Este domingo nos acercamos nuevamente a la palabra. Mi mamá estaba/está hermosa como siempre, a Dios gracias por su vida y la de mi familia.
Abrazos. Todas las fotos son de mi propiedad.