Casi un año sin bañarme en el mar, algo inaudito para mí. Necesito del mar, de mojarme en sus aguas, de que me depure la vida y recargue mis baterías emocionales. Desde septiembre del 2023 no iba. Tanto tiempo sin ir era un sacrilegio que no podía seguir extendiendo.Dicen que el primer paso siempre es saldar las deudas y por eso decidí no perder más tiempo para restablecer esta conexión emocional.
Aproveché para hacer algo que me encanta a pesar de mi miopía y es hacer buceo/snorkeling. Siempre digo que algún día nadaré con tiburones.