Hoy celebramos en Venezuela el Día del Maestro, una de las profesiones más hermosas que he conocido.
Pensaba en los 20 años que me he dedicado a la enseñanza de niños, jóvenes y adultos. ¡Caramba! 20 años, se dice fácil.
Sin embargo, a pesar del tiempo y de los momentos difíciles que solemos vivir los docentes, hoy más que nunca puedo decir con plena satisfacción que no me arrepiento de haber dedicado mi vida a la enseñanza.
Atesoro en mi corazón los más hermosos recuerdos y, si volviera a nacer, volvería de nuevo a las aulas de clase.
¡Feliz Día del Maestro!