We are in the month of October, in Venezuela is a particular time for sports lovers and also for followers of trends.
The Venezuelan professional baseball league season begins in the country, believe me that everyone born in this territory has an anecdote in relation to this sport that some call it the national sport.
The Francisco de Miranda square is popular and recognized for being located only two blocks away from the mythical Antonio Herrera Gutiérrez of Barquisimeto, home of the Cardenales de Lara, the team that represents the state.
In recent days I went with my accomplices Jeremías and María to the start of the season in its preparatory phase, as I passed through the square came to my mind the great festivities that I witnessed. The whole city gathered in the square celebrating the first and a series 3 of championships that were achieved in less than 10 years.
The city's team after so many years was crowned with a star-studded roster that had a unique connection with the fans. The golden generation of Cardenales de Lara.
However, at the moment I am a bit distant from all those adventures, but this is a perfect occasion to put into practice the old and well-known saying "to remember is to live".
Castellano
Estamos en el mes de octubre, en Venezuela es una época particular para los amantes del deporte y también para los seguidores de las tendencias.
Comienza la temporada de la liga venezolana de béisbol profesional en el país, créanme que todos los nacidos en este territorio tienen una anécdota en relación a este deporte que algunos lo llaman el deporte nacional.
La plaza Francisco de Miranda es popular y reconocida por estar ubicada a solo dos cuadras del mítico Antonio Herrera Gutiérrez de Barquisimeto, casa de los Cardenales de Lara, equipo que representa al estado.
En días pasados acudí con mis cómplices Jeremías y María al inicio de la temporada en su fase preparatoria, al pasar por la plaza vinieron a mi mente las grandes festividades que presencié. Toda la ciudad reunida en la plaza celebrando el primero y una serie 3 de campeonatos que se conseguían en menos de 10 años.
El equipo de la ciudad después de tantos años se coronaba con un plantel plagado de estrellas que tenían una conexión única con la afición. La generación dorada de Cardenales de Lara.
Sin embargo, en estos momentos me encuentro un poco alejado de todas esas aventuras, pero esta es una ocasión perfecta para poner en práctica el viejo y conocido dicho "recordar es vivir".