"Érase una vez un muñequito de café, estaba allí y no comprendía por qué todos lo veían, incluso lo tomaban en manos y lo olian. El sólo sabía que su esencia era el café, y que sus antepasados le habían contado que esta era muy importante para los seres humanos. El muñequito de café solo se dedicaba a existir, pero jamás comprendió, ni se enteró de la felicidad y momentos de bienestar que su esencia brindaba a quienes con sus granos preparaban una bebida mágica, y así pasó su vida, siendo un muñequito de café ".
Zully.
Bueno, eso es solo una historia que se me ocurrió cuando me encontré con estas esculturas a base de granitos de café en mi paseo por la feria del café en Barquisimeto. En este stand había un artesano que fabricaba esculturas y prendas con los granos, incluso nos explicó que tipo de grano tenía cada pulsera, y las razones por las que las combinaba así, tenían distintos precios y tambien distintas combinaciones, pero mis favoritos fueron los muñecos. Tal vez hice reflejo de lo que siento pero los vi un poco melancólicos. Jeje.
Es interesante como el ser humano puede crear tantas cosas partiendo de cualquier material, sencillamente la creatividad humana no tiene límites, y si no vendes café para consumir de forma tomada, pues como este señor puedes venderlo en pulseritas y esculturas. Esta fue de mis partes favoritas del paseo.
¿Habías visto muñequitos de café?
Gracias por ser parte de este pedacito de mi vida.
Abrazo
Zully🦋
Imágenes Propias.