Es increíble lo rápido que pueden pasar 20 años. Uno cree que el paso del tiempo no se nota pero en un abrir y cerrar de ojos ya puede haber pasado una vida.
El 27 de este mes cumplió mi bella hija , quién se ha convertido en una mujer hermosa y llena de metas. Cuando miro hacia atrás veo que su vida a sido intensa como ella, le ha tocado vivir muchas cosas que la han convertido en una persona llena de justicia y sobre todo mucho amor.
Mi niña ahora empieza una etapa nueva. Es universitaria, tiene un emprendimiento y hasta tiene un novio con quién teje sueños de futuro.
Mi niña cada día sabe mejor lo que quiere, está aprendiendo a ser independiente sin dejar de reconocer lo necesario que son los otros en nuestras vidas. La amo y es mi mejor amiga.
El cuento es, que le celebramos su cumpleaños en familia, yo quería hacerle una torta temática de hilos y agujas, ya que su pasión ahora es el crochet, pero la vida no me lo permitió esta vez. Así que que le cantamos cumple con una deliciosa torta marmolada y le dejé los ingredientes para que se hiciera un brownie que deseaba mucho.
Compartimos en familia, cantamos cumpleaños, le dimos sus regalos... Cosa de la que siempre nos reímos porque le toca recibir regalos luego de Navidad, así que por lo general recibe doble.
La pasamos muy lindo, son 20 años desde que la parí, si, fue un parto largo e intenso pero lleno de amor por verla vivir y de alegría por luego tenerla en mis brazos. Hemos crecido juntas como madre e hija. Al final como dice Mafalda "Nos graduamos el mismo día", jajaja.
Deseo que pueda ser feliz, haciendo lo que ame, sea lo que sea. Que pueda entender siempre lo valiosa que es y que puede siempre soñar y tratar de lograr sus sueños.
Por aquí les dejo unas fotitos del compartir familiar.
Gracias por ser parte de este pedacito de mi vida.
Zully ❤️
P.D: Por cierto con este post cierro mi Reto de Creación Anual, feliz de lo logrado.