Lo vintage siempre me ha gustado, primero porque me encantan ciertas épocas de la humanidad, pero sobre todo me gusta esa evolución de la tecnología y como el ser humano a ido creando objetos cada vez más sofisticados. Sin embargo, lo antiguo, tiene cierta magia, la magia de la construcción de las cosas con más sudor, más piel, más humanidad.
Soy una inmigrante digital y cuando veo una máquina de escribir, un toca disco, un teléfono antiguo es inevitable suspirar. Hice muchos trabajos en máquina de escribir, tuve colecciones de discos de acetato y realicé llamadas enredando mi dedo en el cable de un teléfono fijo. Todo esto me emociona porque me hace sentir parte de una evolución humana y me hace sentir ganadora en el sentido de poder haberme adaptado a ella.
Hoy día, todos estos aparatos son "interesantes" para los nativos digitales, pero para los más vintage como yo, representa un espacio de nuestra vida especial.
Siento que lo antiguo está lleno de detalles, de creatividad, de arte, de una belleza especial. Y pues, seguramente cientos de años en el futuro el móvil que hoy tengo en la mano para escribir esto, hará suspirar a alguien, porque seguro ya existirán otros medios, otras formas, aparatos distintos y la evolución es inevitable.
(Estas fotografías las tomé en un salón de una posada de Barquisimeto donde tenían objetos antiguos )
P.D: Este post fue inspirado también por uno reciente de mi bella , donde habla de una camarita muy linda. Y yo recordé las mías de rollos de 24. Lo cierto es que la nostalgia llega con estos aparatitos.
¿Tienes algún aparato vintage contigo?
Gracias por ser parte de este pedacito de mi vida.
Un abrazo 🤗
Zully Scott 🦋