Si, aún faltan muchas fotos de las trencitas que les iré mostrando. Es que de verdad amé como me quedan, sé que las voy a extrañar.
A ver, para que no digan que esto es solo un post superficial de selfies, filosofemos entonces de la estética:
¿Qué es lo que me hace sentir bonita? ¿Realmente me veo bonita? ¿la belleza está en el ojo de quién mira? ¿Qué es la belleza?
Si logras responder a alguna de esas preguntas, entonces mi post logró algo más que solo mostrarte mi imágen plasmada en 2D.
(Todo esto es para aquellos que esperan post que nutran el alma y hagan que las personas salgan con un doctorado al leernos).
Ok. Para los que realmente va este post (mis descendientes) aún estoy disfrutando de hacerme diversos peinados con estas trencitas, para mí representan mucho porque me conectan con mis raíces maternas, mujeres mulatas con cabello rizado o trenzado llenas de fuerza y de alegría. Me conectan con la magia de los tambores y con la necesidad de bailar alrededor de una fotgata en alguna playa costeña.
Incluso, aquí en Barquisimeto, me trae la sensación de las tamboras que se tocan al ritmo del tamunangue, "Sones de negros" que también corren por mi sangre larense.
Puedo decir que me gusta como me queda el rojo, pero no creo que me lo pinte. De hecho estoy pensando seriamente en no volver pintarme el cabello y solo jugar con los cortes, y esperas con dignidad mis listones plateados cuando lleguen .
¿Otras trencitas de otro color? No sé, tal vez. Es posible. Una de arcoiris como mi corazón.
¿Qué te parecen mis moñitos?
Gracias por ser parte de este pedacito de mi vida.
Un abrazo
Zully🥰