Hoy en día resulta algo bastante llamativo ver los diferentes colores que cualquier área nos presenta a través de los componentes que de forma regular transitan o se desempeñan dentro de dichos espacios. Probablemente, la primera referencia en la que podríamos centrar nuestra vista sería en las plantas, esto porque desde hace mucho tiempo ocupan un puesto preferencial en cualquier lugar, tanto así que hasta para darles un mejor aspecto a nuestras casas solemos emplearlas. Sin embargo, nunca podemos menospreciar aquello que está cargado de muchos colores y que se desplaza o revolotea de un punto a otro sin hacer ruido, con esto hago una profunda referencia a las mariposas. Estas pequeñas de cuerpos "delicados" y con coloridos diseños no solo son vitales para la vida misma, sino que también protagonizan lo que yo considero "festivales de colores" una vez que distintos grupos de dichos insectos se aglomeran en espacios ricos en flores y otros recursos que necesitan para vivir, aquí comienzan danzas entre individuos de una misma especie para lograr consolidarse y reproducirse.
En este sentido, desde mi perspectiva hay muchas cosas peculiares que circulan por el simple transitar de una mariposa y en sus desenvolvimientos ecológicos, muchos de estos puntos están plasmados en este blog, otros se van añadiendo en cada nuevo escrito que les dedico a estos organismos y hoy no será la excepción, ya que existiendo tantas variedades siempre habrá algo nuevo que comentar. A su vez, no hay que echar a un lado lo indudablemente atractivas que son, incluso es esto lo que hace que las personas se vean atraídas hacia estos insectos, por lo que algunos las ven como seres de paz y otros como bichos de mal augurio, por ello siempre se intenta plasmar la importancia real que tienen las mariposas y sus homólogos, ya que más allá de cada creencia hay roles naturales que pocas personas conocen.
Un acercamiento a una mariposa estandarte de la familia Nymphalidae
Lo que se presenta en esta foto es uno de mis primeros encuentros en este inicio de año (2024), se trata de un ninfálido que ya estaba dando sus últimos aleteos, incluso ya sus ganas de volar estaban mermando posiblemente por haber culminado ciclo vital. Sobre la parte más sobresaliente de este ejemplar (alas), ya se podía visualizar rasgaduras producto de sus andanzas, es algo muy común ver ejemplares con este tipo de daños, sobre todo en los bordes de sus alas, esto puede deberse a muchas causas entre las que se pueden incluir accidentes durante sus viajes, ya que muchos ninfálidos tienen la particularidad de realizar ciertos recorridos migratorios, motivo por el que suelen tener un "extra" de suma importancia al tener presencia en distintos entornos durante ciertos periodos de cada año. Asimismo, para cualquier ejemplar como este ninfálido nunca es sencillo realizar grandes recorridos, esto requiere de un gran esfuerzo energético y están a merced de depredadores o de los repentinos cambios que se pueden generar en el clima, estas son algunas de las cosas que pueden causar rupturas o daños en sus delicados pero bien coloridos pares alares.
Por otro lado, en esta especie de ninfálido hay muchos detalles que ver antes de proceder a identificarlo, existiendo características de fácil apreciación que nos aproximan a la familia de la cual forma parte. Al acercarnos a la cabeza de este ninfálido gracias a la fotografía, podemos ver sus 2 muy pronunciados ojos de un tono rojizo oscuro, estos poseen un buen tamaño, composición y posición, integrando este par de piezas hay miles de pequeños lentes que hacen que su campo visual sea de los mejores, incluso es más desarrollado que el de muchos insectos. Sin embargo, pese a que los ojos lleguen a llamar la atención no son precisamente el mejor conjunto de estructuras para poder determinar si se trata de un "ninfálido" (Nymphalidae) o no, pero si hay otras piezas de su cabeza que nos pueden ser de utilidad para este caso y estas son las antenas, si vemos bien la fotografía notaremos que cada antena tiene la punta con aspecto ensanchado, esto hace que dichas piezas parezcan un "palo de golf".
Además de esto, el rasgo más distintivo de estos ejemplares terminan por ser una extraña modificación del primer par de patas, pues, las largas patas que ven reposando sobre mi dedo en la foto de este segmento no son el primer par como debería ser, en realidad viene siendo el segundo, ¿Qué pasó entonces con su primer par de patas? si observamos bien la respuesta está en la imagen, dicho ejemplar tiene otro par más corto que por lo general lo tienen recogido hacia su cuerpo, este es el primer par de patas que por temas evolutivos quedó poco funcional, por esto suelen dar la impresión de que tienen 4 cuando deberían tener 6, cosa que puede resultar bastante curiosa, aunque la nueva utilidad de estas patas puede tener más inclinación a temas sensoriales, un sacrificio por una nueva virtud.
Otras características generales
En cuestiones más generales los más increíble de esta variedad de ninfálido son sin dudas sus colores, aunque esto es algo que es compartido por cada especie de esta familia, es decir, desde mi punto de vista si hablamos de colores este gran taxón es de los más vistosos que existe, hay mucha variedad de tonalidades y de diseños para cualquier gusto, no he dejado de sorprenderme con cada foto o con cada ejemplar que me encuentro de este grupo. La muestra de lo que digo podemos verla en estas fotografías en las que muestro tanto la parte ventral como la dorsal de este ninfálido con sus alas extendidas, en el dorso predomina el negro o marrón, también hay manchas blancas que son muy características y en la parte más baja hay 2 más pequeñas de un color rojizo. También se puede notar que cada mancha se complementa con cada ala, con esto me refiero a que una porción de las manchas blancas se encuentra en las alas anteriores y la otra porción la complementa el par posterior, así que cuando ambos pares de alas se unen se forma esa gran mancha que ven en las fotografías.
Diría que la mayor sorpresa la encontramos en la parte baja, en la foto de la izquierda podemos ver un gran cambio con respecto al color en este ninfálido, ya que en esta zona predomina el blanco, hay bandas marrones y las más hermosas terminan siendo las figuras rojas que se forman, hay un muy atractivo contraste o juegos de colores.
En esta serie de imágenes muestro un poco a las responsables de promover estos colores a lo largo del cuerpo de este ninfálido, sobre esto ya he hablado en otros posts referidos a bichos del mismo orden, así que no profundizaré mucho en este tema para no caer en la monotonía. Sin embargo, en este caso podemos ver que cada uno de estos conjuntos de "escamas" tienen diferentes formas a pesar de que su función puede que sea la misma, es decir, otorgar el color al interactuar con otros factores que están presentes, sobre todo la luz. Por ejemplo, las encargadas del negro son ligeramente más grandes que las blancas, también son un poco dentadas, mientras que las blancas son más delgadas y la forma de las mismas es más puntiaguda. Por último, las promotoras del rojo son las mas pequeñas y en aspecto son casi copias de las blancas, recalco que hay otras escamas modificadas con aspecto más cercanos a pequeños pelos, estos se encuentran en conjunto con las blancas, pueden verlas en la parte superior izquierda de este conjunto fotográfico.
Todo este juego de colores fomentados por estas microestructuras las ha hecho merecedoras de un nombre común que encaja a la perfección con estos ejemplares, suelen ser conocidas como "estandartes blancos" y se distribuyen por distintos rincones de América, por lo general no son representados como problemáticos en ninguna de sus fases, pero esto no implica en que puedan proliferar en ciertas zonas y generen ciertos daños estos ninfálidos, algo que puede ser poco probable. De igual manera, muchos de estos especímenes pueden ser "venenosos" ante la ingesta, por ello puede que los colores que tanto representan a dichos ninfálidos sean avisos naturales para cualquier agresor, todo esto depende de las plantas nutricias de las que se hayan alimentado en fases juveniles, con esto me refiero específicamente a las toxinas que puedan tener y a las repercusiones de las mismas ante la ingesta.
Para finalizar, no puedo cerrar esta publicación sin mencionar que el nombre que recibe este ejemplar es el de Pyrrhogyra neaerea, también recalco que hay otras subespecies en este grupo, así que este hermoso espécimen integra o conforma a una de dichas subespecies.
Todas las fotos presentadas en este post pertenecen al autor . Las imágenes fueron editadas con la aplicación Canva.
Algunas referencias: