El Espejo y La Luna LLena
Todo estaba listo para comenzar el ritual, Zara una joven de 22 años, iniciada en el mundo de las ciencias ocultas estaba por realizar una prueba a sus conocimientos, usaría su espejo negro de obsidiana para contactar a quien sería su nuevo maestro. Un ritual que debía hacerse en luna llena, premeditado y organizado con antelación, sentía emoción.
Zara ya tenía experiencia, desde niña su abuela le enseño el uso de las hierbas, magia wicca y otras. Le recordaba constantemente que tenía un don que no debía despreciar y mucho menos abandonar, siempre le decía: "Si dudas de tus poderes, tus poderes empezaran a dudar de tí".
Zara había dispuesto las velas frente al espejo, no eran velas corrientes, eran hechas por ella misma bajo un riguroso proceso que le había tomado tiempo, era un momento muy especial para ella lograr avanzar en su disciplina ocultista. Conocer a su nuevo maestro era muy importante, ya que ésto conllevaba aprender y avanzar en sus poderes.
El reloj marcaba las 11:10pm solo faltaba un minuto, se dispuso a encender las velas y comenzar el ritual, formulando oraciones en un idioma olvidado, el reloj marcaba las 11y11. Sus cabellos rojos le caían en la cara su piel empezaba a sudar y su corazón empezó a latir mas fuerte.
El momento había llegado, una silueta aparecía frente a ella en su espejo negro, al principio le costó distinguir su genero pero al disiparse la niebla que le envolvía logró ver a una mujer joven y hermosa con cabellos rojos, le sorprendió su parecido con el de ella.
Le saluda y advierte una daga en su mano izquierda y le pregunta su nombre a lo que su maestra le responde que es su mamá, Zara nunca había conocido a su madre. Había sido criada por su abuela en una casa en el bosque. Sólo la había visto en una foto vieja en blanco y negro desgastada. Su nueva maestra advierte que sus minutos son contados que prepare un cáliz para su próximo encuentro en la próxima luna llena, su madre sopla y apaga las velas.
Continuará...