Juan era un niño que vivía con sus padres, era hijo único y estaba muy triste ya que no tenía amigos con quien jugar ni hablar, debido a que su casa se encontraba fuera de la ciudad. Un día Juan revisando las habitaciones de la casa se encontró con un impresionante y viejo espejo, le llamó la atención la imponente magia que este tenía, en él encontró reflejado a su amigo imaginario, a través de él podían jugar, saber cómo y quien era, él le mostraba su personalidad, en realidad le enseñaba tal cual era.
Un día, juan le dijo a su mamá que le colocara el espejo en su habitación, ella no entendía para qué lo quería, pero para complacerlo así lo hizo. El niño estaba feliz, ya no pedía salir a jugar al patio, pasaba todo el día en su habitación. Juan, todas las mañanas al levantarse se paraba frente al espejo y saludaba a su amigo imaginario, se daban los buenos días y le contaba cuáles serían sus planes para ese día. Juan pasaba todo el día hablando y jugando con su espejo.
Los papás de juan al darse cuenta de que él hablaba solo al frente del espejo, se preocuparon por esa situación y decidieron sacar el espejo del cuarto, el niño se deprimió tanto que se enfermo, le dijo a sus papás que lo habían separado de su único y gran amigo. Desde ese día juan volvió a ser el niño infeliz e inseguro que era. Y el espejo mágico volvió a estar encerrado nuevamente.
Esta es mi participación en el concurso de escritura propuesto por , invito a participar a
y a
Los separadores, los elabore utilizando pngwings (página de internet).