Tener que dormir en el piso, por la caridad de un desconocido, después de haber ahorrado tanto para este viaje, el que según yo, sería el comienzo de una nueva vida, en esta ciudad desconocida para mí, pero donde lograría cumplir mis sueños de una vida mejor para mí y para los míos.
Esos ladrones se llevaron mi dinero y mis pertenencias, pero no se llevaron mis ilusiones, no desistiré del propósito por el cual salí de casa; me levantaré, trabajare duro y lograre cumplir mis sueños, porque a eso vine aquí.