Siempre es bueno recordar, para así aprender, y entonces poder crecer y evolucionar cobijados en los brazos del agradecimiento...
Cuando un año está por irse, solemos hacer un balance de todo lo que el mismo significó en nuestras vidas. Aciertos, desaciertos, triunfos, fracasos, y hacemos los propósitos de lo que deseamos para el nuevo año que está por llegar.
Lo hacemos con esperanza (que nunca debe faltar) y mucho amor, ese que siempre deseamos que esté presente en nuestras vidas.
El 2020, odiado por muchos y agradecido por otros (me incluyo en este último grupo), ya casi nos va dejando. Muchos suspiran y agradecen que se va. Otros, como yo, agradecemos y agradecemos que estuvo presente, porque de eso se trata la vida.
Agradecer por lo bueno y también por aquellas experiencias no tan buenas que nos enseñaron algo positivo para seguir en el camino.
Querido 2020, solo puedo decirte ¡Gracias!. Sí, aunque suene trillado quiero darte las gracias por muchos momentos de enseñanza, evolución interior y mucho aprendizaje.
Fuiste un año atípico, yo te llamaría raro. Comenzaste de forma normal, despidiendo el 2019 en la forma que siempre hemos conocido. Se escuchaban rumores de un virus en una tierra muy lejana.
Lo tomamos como siempre, de forma normal porque siempre han existido las enfermedades y hemos salido victoriosos de ellas en muchos casos.
Llegó Marzo y todo cambió.
Fuimos sometidos a un encierro repentino en nuestros hogares. Mucho pánico, zozobra, para otros calma, dominar el sentimiento fue difícil pero considero que la mayoría, lo hicimos muy bien. Recluidos en nuestros hogares aprendimos muchas cosas.
Aprendí a valorar lo que antes quizás, por el estrés diario del ir y venir, andar corriendo siempre, no le daba mucha importancia.
La magia de la Naturaleza cada día desde la terraza de mi hogar, me permitió darme cuenta de lo pequeña que soy y de lo grande que es el Universo.
Y es que perdemos el tiempo en cosas tan inútiles y nos perdemos las pequeñas cosas que nos nutren en verdad desde el alma.
Este tiempo me permitió tomar muchas fotografías de atardeceres y amaneceres que he compartido en #hive, un hogar maravilloso en el que me desarrollé a plenitud en este tortuoso pero también afortunado año.
Y no es que sea siempre optimista en todo, no, tengo mis altos y bajos pero siempre trato de salir adelante y de levantarme y tú, 2020, me ayudaste a desarrollar aún mas esa capacidad, te doy gracias por ello.
Te agradezco la gente hermosa que has cruzado en mi camino en este maravilloso Universo llamado Blockchain. Y es que aquí he aprendido tantas cosas, no solo de criptomonedas y lo esencial que la conforma, no.
Aprendí a querer a muchas personas maravillosas que conozco muy bien aunque jamás las haya mirado en persona y mucho menos abrazado. Esa es una de las bondades de este bello mundo, yo diría que es su principal fortaleza.
Este año me dejó grandes logros en cuanto a mi vida como Hiver. Pudimos cristalizar un proyecto que mi hermana y amiga y yo, llamamos Onda Positiva. Un programa que tiene como fin expandir vibraciones positivas a #hive y su entorno.
Son ya 17 semanas de conversar en positivo y compartir en amistad con mucha gente hermosa que nos ha acompañado cada semana.
Gracias por permitirme conocer una capacidad diferente en este mundo que adoro y me ha hecho crecer desde todos los flancos. Esperamos poder seguir desarrollándonos y dando lo mejor de nosotras para seguir engrandeciendo a #hive y su gente.
Imagen del programa Onda Positiva, tomada desde mi blog.
Aprendí que la vida se vive así, viviendo. Que cada caída tiene su levantarse y seguir adelante. Que siempre hay esa mano amiga que te ayuda a seguir y te da ánimo para que veas el mundo de diferente forma.
Gracias por enseñarme a valorar los momentos de compartir con mis seres queridos. Estar tan cerca y a la vez tan lejos, me hizo entender que, cada momento vale en oro. Que cada día hay que abrazar, amar, decir Te Quiero, eres Importante en mi vida.
Querido 2020, considero que esta es una de las cosas que mejor me enseñaste y te agradezco por ello.
Una de las cosas que más te agradezco es que me uniste más a mi adorado hijo, mi Príncipe Gabriel. El encierro voluntario en el hogar, nos hizo canalizar nuestra relación Madre e Hijo, en algo maravilloso. Un compartir diario de tantas cosas que se hicieron especiales.
Lo cotidiano se convirtió en motivo de unión y alegría. Gracias por dejarme algo que sin duda es la mejor parte de mi vida.
Gracias por permitirme darme cuenta de cuán grande es el mundo laboral más allá de las paredes de mi trabajo durante tantos años. Por enseñarme a ver y reconocer las capacidades que tengo para afrontar la vida desde otras trincheras.
Me enseñaste a desarrollarme aún más en este mágico mundo de las letras que se convirtió en mi día a día y mi gran apoyo económico y de sostenimiento.
Y es que la blockchain tiene esa bondad, ha ayudado a tantos en tan poco tiempo, que hoy no me queda más que agradecerte por enseñarme a no tener miedo del mañana cuando llegue la jubilación y despedida, de un cierre de ciclos.
Y por último, algo primordial y no menos importante. Gracias por mi salud y la de mis seres queridos. Has sido algo duro y difícil respecto a ese aspecto, pero a la vez tan aleccionador.
Me enseñaste a ser cuidadosa, a valorar la vida. A cuidarme y cuidar a los míos, eso, me hizo crecer como ser humano de una gran forma. Son tantas cosas buenas que me has dejado, que una publicación se queda corta. Solo tú y yo sabemos lo que hay dentro de mí y lo mucho que me enseñaste a crecer durante el transcurrir de tus días.
Te doy gracias, muchas gracias desde el corazón. Dentro de lo duro de la enseñanza, también hubieron cosas hermosas que me ayudaron a crecer, sentir, evolucionar, aprender, aprender viviendo la vida y transformando lo difícil en evolución, tan solo eso.
Agradecer es una palabra clave para mí.
Gracias a la bella , una persona que admiro y a la que aprecio profundamente, por esta maravillosa oportunidad de expresarnos desde el corazón. Gracias a todos los que, junto a ella, hacen posible esta increíble y bella iniciativa.
Esta participacion sale de forma extemporánea por múltiples problemas de conexión que me aquejan, pero el significado y la oportunidad es tan hermosa, que no quise dejar de publicarla. Gracias nuevamente.
Las mejores voces son las que nacen desde el corazón...
Gracias por tomarse un tiempo para esta lectura.
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