En una pequeña aldea, había una joven muy tímida, ella siempre se preguntaba como podía hacer para no sentirse tan sola. Decidió preguntar a un hombre muy sabio de su pueblo que podía hacer.
El sabio hombre contestó:
“A veces podemos estar rodeados de personas y sentir un enorme vacío. Pero si aprendes a conocerte, puedes llegar a descubrir que te puedes convertir en tu mejor compañía”.
Así que la joven entendió que esa soledad, es relativa solo la sentiría si ella no era su mejor compañía.
Ella comenzó a aplicar las palabras del sabio y cuando sentía que todo estaba vacío y que no tenía ningún apoyo, ninguna mano amiga y que solo existía tristeza en su interior, recordaba que se tenía a ella para superar cualquier desafío.
De esa manera fue feliz, y debido a la seguridad que proyectaba encontró muchísimos amigos.