En el antiguo parque, se escuchaba el estridular de los grillos escondidos tras las hojas secas por el invierno. Tenía atravesarlo para llegar a casa.
La luna extrañamente me negó su brillo, transformando todo en una bruma espesa y escalofriante. Me detuve al observar a lo lejos, una extraña luz. Supuse que era la linterna del guarda parques. Mientras avanzaba, dos grandes ojos, inyectados en sangre, me acechaban.
Un animal, mitad perro y mitad humano, me seguía, logrando estremecer mis entrañas. Sentí, ese temor a lo impalpable que se oculta en la oscuridad. Aquel engendro se aproximó sigilosamente hacia mí, su aliento bizarro, y hedor a mortecina, me produjo náuseas.
Un gruñido espeluznante y pertinaz, hace que mi gélido cuerpo se descargue. Su proximidad me aterra, temblando de frío, me arrodillé implorando clemencia. Enseguida sentí mis sábanas mojadas, y desperté.
La fotografía de portada, es propiedad de @monstruo-uno. Fue producto de un paseo nocturno a un parque ubicado en La Loma en Tepic, Nayarit.-
Aún estás a tiempo de participar, visita la comunidad de HiveMéxico