! Hola mis queridos lectores. Hoy haremos un post religioso en nuestra visita a nuestra, Guadalupana es decir en nuestra Virgencita De la Guadalupe. Como buena devota ya hice mi gran voto de confianza y devoción hacia ella, ella también hizo un gran pacto conmigo el cual debemos cumplir al pie de la letra.
Nuestra Señora de Guadalupe, conocida comúnmente como la Virgen de Guadalupe,[1] es una aparición mariana de la Iglesia católica de origen mexicano, cuya imagen tiene su principal centro de culto en la Basílica de Guadalupe, ubicada en las faldas del cerro del Tepeyac, en el norte de la Ciudad de México.
Hace unos días no me sentía muy bien de salud y desde hace unos años quería venir, hacer una gran promesa así que agarre mi coche y conduje hasta aquí. Y le hice una promesa la cual he cumplido y ella también junto a mis ángeles de la guarda que me cuidan y me paran de noche y de día son mi fiel compañía, hoy es uno de esos días donde no me encuentro muy bien y tampoco quiero salir de mi cama.
De acuerdo a la tradición oral mexicana,y lo descrito por documentos históricos del Vaticano y otros encontrados alrededor del mundo en distintos archivos, María, la madre de Jesús se apareció en cuatro ocasiones al indígena chichimeca Juan Diego Cuauhtlatoatzin en el cerro del Tepeyac, y en una ocasión a Juan Bernardino, tío de Juan Diego.
Así que agarré fuerzas y subí el cerro para poder ver el monumento a mi virgencita, que me cuidara en todo momento y hora. Que así sea padre al igual que yo vienen miles de feligreses y devotos a nuestra patrona de México, que en estos momentos tan duros y difíciles para todos nos cuidan y protegen a todos.
El relato guadalupano conocido como Nican mopohua narra que tras la primera aparición, la Virgen ordenó a Juan Diego que se presentará ante el primer obispo de México, Juan de Zumárraga, para decirle que le erigieron un templo. Ante el escepticismo de Juan de Zumárraga pidió una prueba a Juan Diego. En la última aparición de la Virgen y por orden suya, Juan Diego llevó en su ayate unas flores que cortó en el Tepeyac, se dirigió al palacio del obispado y desplegó su ayate ante el obispo Juan de Zumárraga, dejando al descubierto la imagen de la Virgen María, cuyos rasgos han sido interpretados como "mestizos" a pesar de ser de piel mucho más clara que su homónima española.
Ya por aquí nos despedimos por hoy en un día algo incomodo para mi, espero estar sana de nuevo y pronto para que mi patrona me siga cuidando, cuidando y protegiendo. De todo lo malo que pueda quejarme y poder despedirme de un gran monumento al cual también estoy muy agradecida, por brindarme mucho apoyo sano y bueno también por conocer este hermoso templo. Para que a cada peregrino se les sea concebida cada oración o pedido, para nuestra señora de la Guadalupe ahora si mis lectores me voy gracias chicos.
Según el Nican Mopohua, texto hagiográfico publicado en el siglo XVII[3], las apariciones tuvieron lugar en 1531, ocurriendo la última el 12 de diciembre de ese mismo año. La fuente más importante que las relata fue el mismo Juan Diego, que habría contado todo lo que había acontecido. Posteriormente esta tradición oral fue recogida en un escrito con sonido náhuatl pero con caracteres latinos (técnica que ningún español sabía hacer y que sólo muy rara vez usaban los indígenas); este escrito es llamado el Nican mopohua, y es atribuido al indígena Antonio Valeriano (1522-1605). Posteriormente en 1648 es publicado el libro Imagen de la Virgen María Madre de Dios de Guadalupe por el presbítero Miguel Sánchez, contribuyendo a recopilar todo lo que se sabía en la época sobre la devoción guadalupana.
Fotos de mi autoría.