El 22 de febrero de 1913, fueron asesinados en la Ciudad de México el presidente Francisco I. Madero y el vicepresidente José María Pino Suárez, tras haber sido obligados a renunciar durante los acontecimientos conocidos como la Decena Trágica.
Después del golpe de Estado encabezado por Victoriano Huerta, ambos fueron detenidos y trasladados bajo custodia. Esa noche, mientras eran llevados supuestamente a la Penitenciaría de Lecumberri, fueron ejecutados. Oficialmente se informó que murieron en un intento de rescate, pero la versión fue ampliamente cuestionada desde el inicio.
El asesinato de Madero y Pino Suárez marcó uno de los momentos más dramáticos de la Revolución Mexicana, profundizando el conflicto armado y generando un amplio rechazo nacional e internacional contra el régimen de Huerta.
Este hecho cambió el rumbo político del país y consolidó la lucha constitucionalista encabezada posteriormente por Venustiano Carranza.
🇲🇽 El 22 de febrero de 1913 simboliza la fragilidad de la democracia en tiempos de crisis y la importancia de defender el orden constitucional.
📚 Fuentes:
- Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM)
- Archivo General de la Nación (AGN)
- Memoria Política de México – Decena Trágica