La vida es un viaje lleno de decisiones, experiencias y emociones, donde nos encontramos en situaciones en las cuales sentimos que otros imponen su visión sobre cómo debemos vivir, pero, ¿por qué permitimos que esto suceda? la respuesta puede ser más difícil de lo que parece,desde pequeños, estamos rodeados de normas y expectativas nuestra familia, la escuela y la sociedad en general, nos empuja hacia lo que es "correcto" he "incorrecto" estoy a veces puede ser útil, ya que nos proporciona una guía, sin embargo, también puede convertirse en una prisión que limita nuestra autenticidad.
Desde siempre la presión social juega un papel fundamental en este fenómeno donde queremos ser aceptados, requerimos encajar por eso, muchas veces optamos en seguir el camino que otros han trazado para nosotros, en lugar de explorar el nuestro, siempre nos da miedo salir de la zona de confort, de ser diferentes, pero ¿qué pasaría si nos atreviéramos a cuestionar esas imposiciones? ¿Qué pasaría si comenzáramos a escribir nuestra propia historia, en lugar de seguir el guión que otros han escrito para nosotros?
Tomar un lápiz y escribir nuestras experiencias puede ser una forma poderosa de liberarnos de esas imposiciones, al plasmar nuestros pensamientos y sentimientos en papel, comenzamos a tomar control de nuestra narrativa, la escritura se convierte en un acto de autodescubrimiento que permite reflexionar sobre lo que hemos vivido, sobre lo que realmente sentimos y sobre lo que deseamos para el futuro, a través de la escritura, podemos explorar nuestras emociones más profundas y darles un lugar en nuestra vida.
A menudo nos encontramos con un obstáculo: la dificultad para expresar nuestras emociones. ¿Por qué nos resulta tan complicado? Tal vez se deba a que hemos sido educados en una cultura que valora la racionalidad por encima de la emocionalidad, desde que nacemos, se nos enseña a ser fuertes, a no mostrar debilidades, nos dicen que llorar es de débiles, expresar tristeza o vulnerabilidad es algo prohibido, como resultado, aprendemos a reprimir nuestras emociones y guardarlas para nosotros mismos.
Esta represión puede tener consecuencias negativa, ya que las emociones no expresadas pueden acumularse y convertirse en una carga pesada que llevamos a lo largo de nuestra vida donde a veces, incluso pueden manifestarse en problemas de salud física o mental, en ese sentido es fundamental encontrar formas de expresar lo que sentimos.
La escritura puede ser una salida, pero también lo puede ser el arte, música o simplemente hablar con alguien de confianza, lo realmente relevante es encontrar un canal que nos permita liberar esas emociones y darles voz.
Imaginemos por un momento cómo sería nuestro "libro de vida" ese no tendría que seguir un formato específico, podría ser una colección de relatos, poemas, dibujos o cualquier cosa que nos represente, donde cada página podría contar una historia, una experiencia que nos haya marcado, además incluir momentos de alegría, tristeza, amor, desamor, logros y fracasos los capítulos podrían reflejar una etapa de nuestra vida, un aprendizaje que hemos adquirido a lo largo del camino.
En este libro, no habría lugar para el juicio, sería un espacio seguro donde podríamos ser completamente nosotros mismos, sin miedo a las opiniones de los demás, escribir sería un acto de desahogo sobre nuestras luchas y nuestras victorias, sobre los momentos en que nos sentimos perdidos y aquellos en que encontramos nuestro camino.
Estas páginas serían un testimonio de nuestra autenticidad, un recordatorio de que pese a las imposiciones externas, siempre tenemos el poder de decidir cómo queremos vivir.
Al final, la vida es nuestra, aunque a veces sintamos que otros intentan dictar cómo debemos vivir, siempre tenemos la opción de tomar las riendas, la escritura y expresión de nuestras emociones y la creación de nuestro propio "libro de vida" son herramientas que nos permiten reclamar nuestra autenticidad ayudan a recordar que aunque el camino pueda ser difícil, cada uno de nosotros tiene una historia única que merece ser contada.
Así que, la próxima vez que sintamos que otros intentan imponer su visión sobre ti, recuerda que tienes el poder de escribir tu propia historia, sería una burla propia dejar que el miedo a ser diferente nos detenga, por tanto permítete explorar tus emociones, expresarlas y sobre todo, vivir de acuerdo a lo que realmente deseas, porque al final del día, lo más importante es que tu vida sea un reflejo de quién eres, no de lo que otros esperan que seas.
Fotografías son de mi propiedad editadas en Canva y Pictsart
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Nos vemos en mi próxima publicación.
Tengan un feliz día.