Hola a tod@s
En el post de hoy os traigo unas imágenes del resultado de un paseo por la montaña, en el que me he encontrado con 2 cráneos de animales. El primero de ellos es más reciente, y me atrevería a decir que es de hace pocos días, ya que todavía conserva algo de piel y pelo, y también un poco de carne, que los carroñeros no han podido comer por el motivo que sea.
Es ley de vida que unos nos alimentemos de los otros, ya que todos estamos dentro de la cadena alimentaria. Esto queda bien relatado por ejemplo en la película de "El Rey León" donde Muphasa le explica a Simba qué significa ser rey de la selva, y como todos formamos parte de la cadena.
La primera foto conserva todavía un trozo de cuerno, y parece ser de gamo o corzo, ya que los ciervos tienen otro tipo de cornamenta, aunque no sabría asegurarlo con exactitud. Dentro de poco empieza la época en la que estos animales cambian de cornamenta. Entre marzo y abril, pierden o empiezan a cambiar los cuernos, que volverán a estar en pleno esplendor a lo largo del mes de septiembre, que es cuando empieza la época de la berrea. Es el momento en el que los machos buscan impresionar a las hembras, y se producen combates entre ellos chocando con las cornamentas. También se les escucha "bramar" o gritar desde larga distancia en lo alto de las montañas.
En marzo y abril aprovecha mucha gente para tirarse al monte a buscar estos ansiados cuernos, que tienen algo de valor en el mercado. Escuché que sobre unos 15€/kg, lo cual no está mal, aunque no es nada sencillo encontrarlos, ya que se parecen mucho a las ramas de pinos y árboles.
Hay gente profesional que incluso tiene adiestrado a los perros, que se encargan de olfatear y buscar las cornamentas.
Estos cuernos se pueden aprovechar para muchas cosas, y no solo para colgarlos en la pared, que también. En la última foto os muestro una utilidad que le da un toque especial a la lámpara. No había visto ninguna así y la verdad es que queda muy elegante y distintiva. He visto también mesas y sillas hechas con cuernos, aunque no es algo muy habitual en las ciudades. Esto es más propio de zonas rurales, a las que les da un encanto especial. Particularmente me encanta contemplar las cornamentas, sabiendo que no han tenido que acabar con la vida del ejemplar necesariamente, ya que como he dicho cada año estos cambian los cuernos por otros de mayor tamaño.
Nada más, os dejo con las fotos de los hallazgos y la lámpara particular que encontré en un restaurante de un pueblo cercano.
Espero que os haya gustado 😊 y que tengáis muy buen día 🌞.
Un saludo🙋♂