Hola a tod@s
En el post de hoy os traigo algunas reflexiones personales que suelo tener cada vez que viajo a los montes universales de la península ibérica, que son una inspiración para mi. Como digo en el título del post, la naturaleza es vida, y estar en plena sierra después de una jornada de tormenta hace que los sentidos se agudicen porque el ambiente húmedo hace que los olores y aromas se multipliquen.
Me encanta ver como llueve y oler ese ambiente húmedo nada más para la lluvia, porque gracias a ella la naturaleza renace, crece y se multiplica. El agua es un bien muy preciado y que la naturaleza agradece infinitamente, incluso cuando es torrencial, pese a los desastres que a veces ocasiona.
En esta zona deben de haber unos acuíferos inmensos, ya que desde que tengo razón hay fuentes que nunca han dejado de chorrear, pese a las épocas de escasez hídrica, que han sido unas cuantas en los últimos años. Es por ello que también se ha invertido en la zona en embotelladoras de agua como en Bronchales, que exporta su agua a toda la península y parte del extranjero. Es agua que nos encanta en casa, que cargamos cada vez que vamos, y cuando se termina la compramos embotellada en los supermercados de Mercadona, que tiene la exclusiva.
Como os decía antes, salir a la montaña a dar un paseo es una de mis mejores terapias antiestrés. Además es muy saludable y económica. La naturaleza es una buena compañía en momentos complicados, y personalmente me llena de energía y me transmite mucha paz.
En el momento que subo al coche y me pongo de camino a la montaña, mi subconsciente ya me dice que todo va a ir bien, y que volveremos mejor de lo que nos hemos ido. La verdad es que también es cierto que vamos predispuestos a ello.
Ahora bien, he de decir que no todo el mundo sabe apreciar lo que nos ofrece la naturaleza. Tengo amigos o conocidos que si no tienen cerca algún centro comercial u algún tipo de oferta social o de ocio, alguna ciudad grande, no son felices y se aburren.
Yo creo que nunca me cansaré ni aburriré de pasear y disfrutar de todo lo que la naturaleza nos regala. En cada estación cambia el paisaje, y aunque los montes son los mismos, son tan bellos y diferentes según en qué época que un paseo o unos instantes aunque sea con los ojos cerrados escuchando sus sonidos u oliendo el aroma a pino, jara o la vegetación no tienen precio.
Sin más, os dejo con algunas imágenes de mi última visita a la naturaleza en estado puro, a la sierra de Albarracín.
Espero que os haya gustado 😊 y que tengáis muy buen día 🌞. Un saludo