Hoy hablaré de las fuerzas externas que intervienen sobre el sector industrial, y que tienen importancia sobre todo en sentido relativo; dado que las fuerzas externas afectan en general a todas las empresas del sector industrial, la clave está en las diferentes capacidades de las empresas para afrontarlas.
La intensidad de la competencia en un sector industrial no es casual ni desafortunada. Más bien, la competencia en un sector industrial está arraigada en su estructura económica fundamental y va más allá del comportamiento de los competidores actuales. La situación competitiva de un sector industrial depende de cinco fuerzas competitivas básicas:
1.- Amenaza de entrada de nuevos competidores, se considera que en un sector en el que se sabe que la rentabilidad del capital invertido es superior a su coste, la llegada de empresas interesadas en participar en él será muy grande y rápida, hasta aprovechar las oportunidades que ofrece ese mercado, ya que como es obvio, las empresas que entran en el mercado aumentan la capacidad productiva en el sector.
En caso de que los beneficios del sector sean superiores a la media, atraerá a más inversores, lo que aumentará la competencia y, en consecuencia, reducirá la rentabilidad del sector.
Desde esta perspectiva, al intentar entrar en un sector, una nueva empresa puede enfrentarse a barreras de entrada como la falta de experiencia, la fidelidad de los clientes, los elevados requisitos de capital, la falta de canales de distribución, la falta de acceso a los insumos o la saturación del mercado. Pero también podrían entrar fácilmente si tienen productos de mayor calidad que los existentes, o precios más bajos. Esto nos lleva a uno de los conceptos de las estrategias, el de las barreras de entrada y su relación con la rentabilidad de la industria.
Por lo tanto, la amenaza de nuevos participantes pone límites a la rentabilidad potencial de una industria. Cuando la amenaza es alta, los operadores establecidos deben mantener los precios bajos o aumentar la inversión para desanimar a los nuevos participantes. Esto crea barreras de entrada para las empresas que quieren entrar en el mercado.
Teniendo en cuenta lo expresado en los párrafos anteriores, se puede decir que cuanto más difícil sea la entrada de nuevos competidores en el mercado debido a los aspectos mencionados, se genera una ventaja competitiva para la organización que ya está posicionada en el mercado.