Ella esta ahí esperando a que diga algo al respecto, pero a mi cabeza no llega nada, siento como la desilusión y la decepción alcanza su mayor pico, pero quisiera poder explicarle que no es mi intención no saber que responderle.
Sinceramente, tengo miedo a responderle mal, a responder algo totalmente contrario a lo que espera, pero, también está que no es un tema sencillo, es delicado, y hay que tratarlo con la delicadez que se merece. Y aunque evalúo como afectará todo esto a Elizabeth, también tengo que pensar un poco como esta decisión me va a afectar a mi, y de esa misma forma pensar en como nos va a afectar a ambos,
Sinceramente, tengo miedo a responderle mal, a responder algo totalmente contrario a lo que espera, pero, también está que no es un tema sencillo, es delicado, y hay que tratarlo con la delicadez que se merece. Y aunque evalúo como afectará todo esto a Elizabeth, también tengo que pensar un poco como esta decisión me va a afectar a mi, y de esa misma forma pensar en como nos va a afectar a ambos,

Comienza a desesperarse, puede ver como mueve su pierna repetidas veces, como pasa la mirada por toda la cocina como si no la conociera, aunque la conoce demasiado, conocemos demasiado esta casa. Vuelve a posar su mirada sobre mi, está presionándome, y en un vano intento de que mi boca salga algo, vuelve a fijar la mirada en la cocina, esta vez a través de la ventana. El tiempo avanza, las manecillas del reloj de aquella cocina se hicieron más notarías.
Elizabeth hizo ademán para irse, pero la detuve en la puerta.
—Si quiero formar parte de la vida de muestro bebé. —Ella esbozó una gran sonrisa, y yo me sentía muy orgullo de aquella decisión.
Elizabeth hizo ademán para irse, pero la detuve en la puerta.
—Si quiero formar parte de la vida de muestro bebé. —Ella esbozó una gran sonrisa, y yo me sentía muy orgullo de aquella decisión.

