Las blancas rosas
envidiaban su olor,
sus ojos tristes
deseaban ser blanca.
Ojos nublados de tiernas lagrimas,
arruinado su ropaje
el traslucido espejo jamas
la miró.
Aunque la gente hablaba maravillas
el sentirse rechazada
por sus iguales
no dejaba de atormentarla.
Las blancas rosas
sentían envidia.
Las blancas rosas
no la conocían.
Rosadas sus mejillas
rosado era su olor.
ensimismada
en su costra verde
vivía días enteros.
Las blancas rosas
no querían acercarse.
Rosados sus pétalos dulces,
rosados su tierna voz.
Rosado el dolor
que aquel rechazo causo.
En aquella esquina del dolor
de donde sus pies jamás movilizo.
A veces son rosada
mis lagrimas.
A veces son blancas
llenas de dolor.
Hola queridos amigos, esta foto la tome hace un par de días que salí y mi vecina tenia esta pequeña plata de rosas en su pleno esplendor, me pareció super hermosa, realmente amo las rosas, tal vez no por aquello, de que a todas las mujeres le gustan las rosas, sino que crecí en un rosal.
Mi abuela siempre cultivaba rosas, las he visto crecer desde pequeñas, como algunos de mis compatriotas que me leen saben soy de San Cristóbal, de donde se traen las rosas al centro del país, así que las adoro porque forman parte de mis raices, en el centro del país la naturaleza y el clima cambian, así que acá donde vivo no las veo con tanta frecuencia, ver una rosa en su esplendor me recuerda mi infancia y de esos recuerdos hermosos, que no solemos olvidar.