La pandemia permitió que las personas valoraran más la libertad, de cierto modo, puedo decir. Ya que esos meses de encierro absoluto en casa nos dieron un duro golpe en muchos sentidos, no quiero hablar de lo económico, porque creo que es bastante evidente esa realidad, pero de cierta manera creo que esa situación tan complicada nos dejó una visión de la vida bastante distinta.
Particularmente por mi trabajo no sufrí de esas restricciones, siendo personal de salud corresponde estar al frente de lo que acontece, y el encierro no fue parte de mi vida, pero si que puedo decir que para muchos conocidos fue una especie de tortura ese gran encierro, porque nadie estaba acostumbrado a pasar todo el día en casa, con horarios restringidos para salir.
Además, a eso se le sumo que era un encierro con frecuencia en espacios muy reducidos para la cantidad de integrantes de la familia, todos, ya que ni los niños estaban en clase, así que no puedo imaginar lo difícil que debió haber sido para una gran parte de la población global.
También ocurrió que había personas que estaban viajando, se encontraban en algún país que no era el de ellos, estaban de vacaciones, por ejemplo, y ocurrió que se vieron en una situación de pandemia, sin posibilidades de salir, con un presupuesto más que ajustado, lo que sumó más carga emocional a toda la situación.
La presión que todos hemos pasado no fue nada normal, eso sin contar que algunos podrían estar en un sitio, en un país en el que no hable su idioma natal, esto podría de cierta manera complicar aún más todo, pensar que si enfermas no tienes a nadie que te brinde apoyo, son sólo especulaciones mías de cosas que pudieron haber pasado, pero sin dudas, esto pudo haber sido la realidad de muchos.