Cuando salimos a la calle nos encontramos con decenas o cientos de personas, cada una tiene una actitud que corresponde -generalmente- a como se siente ese día, y está influenciado por la manera en la que maneje sus emociones, cabe destacar que cada uno de nosotros tiene su historia particular, siempre arrastramos algo, creo que para la mayoría de las personas es así.
A veces no entendemos porque alguien se comporta de determinad forma, es casi imposible saber con exactitud lo que otra persona o siente, podemos intuirla partiendo de como se comportan, de la manera en la que responden, incluso como miran, como respiran, pero nunca podemos tener una certeza, a menos de que nos lo comenten.
Soy muy observador, me agrada intentar saber que es lo que está detrás del comportamiento de las personas para poder entenderlas, o al menos hacer el intento. No con esto quiero decir que acepte todas las cosas que pudieran decir o hacer como si tuvieran la razón, pero al menos hacer ese intento de comprenderlas me permite ampliar mi capacidad de entendimiento.
En mi trabajo permanentemente estoy en relación con muchas personas, suelo estar constantemente intentando comprenderlas, porque como lo he comentado en otras oportunidades, mi trabajo es ese, ayudar en momentos verdaderamente complicados de la vida de los otros.
Saber que cada uno de nosotros tiene una razón para ser como es permite hacer más llevadera la situación, claro, no se trata de tener que tolerar groserías u ofensas hacia mi persona o a parte de mi equipo, pero si que es una excelente manera de establecer buenas relaciones desde el primer contacto con otros.
Creo que falta mucha tolerancia en nuestro mundo, hace falta esa parte humana que nos da la posibilidad de una mayor compenetración con el otro, haciendo que las relaciones humanas sean reales.