Todos queremos gozar de buena salud, al menos todos los que tenemos sano juicio, porque se muy bien que hay personas que a veces hasta se crean enfermedades con tal de llamar la atención de algunas manera, pero no es de esto de lo que precisamente quiero hablar, sino de esos inventos que decimos porque sabemos que estamos haciendo mal.
Es frecuente que los pacientes mientan, y es bastante complicado para lograr diagnósticos precisos cuando las personas no dan los verdaderos datos que nos ayuden a orientarnos adecuadamente. Pero, particularmente entiendo que las personas no siempre quieran decir la realidad, porque muchas veces detrás de eso hay cosas que pudieran incluso avergonzarles.
Por ejemplo, una persona que no gana suficiente dinero para comer adecuadamente pero padece de diabetes, esto indiscutiblemente que es un punto negativo, ya que por lo general la tendencia es a comer mucho carbohidrato para sentirse al menos satisfecho, pero la verdad es que es algo que no les hace bien, porque casi de manera inmediata lo que ocurrirá es que su glicemia subirá, y les afectará de muchas maneras.
Pero, no son todos capaces de asumir su situación económica como algo complejo de solventar, y no se atreven con frecuencia a decir la verdad sobre esta situación.
Lo entiendo, vivimos en una sociedad donde tener es importante, sino, es como si de cierta manera pasas a ser menos, pero es necesario hablar con la verdad para poder orientar, porque es muy probable que independientemente de las limitaciones que las personas tengan, pudieran hacer ciertos ajustes en su alimentación para que no sea tan perjudicial para ellos.
O en caso de que no tengan otra opción, complementar con ejercicios para eliminar el exceso de calorías consumidas, todo tiene solución, o al menos casi todo, pero sino tiene el médico la informmación completa será imposible que pueda orientar de alguna manera.