Hace algunos pocos días fui invitado a una casa a una reunión en la noche, acepté ir porque al día siguiente no debía trabajar. Pero se me hizo un poco tarde, como supuse que iba a pasar, y la persona que me hace el transporte no pudo irme a buscar porque el carro se le dañó. Así que los dueños de casa insistieron en que me quedara, acepté porque como dije, no tenía que ir a trabajar al día siguiente.
Todo lo comentado anteriormente es para comentar que en la mañana siguiente me ofrecieron desayuno, café, y estoy muy agradecido por ello, pero soy de los que come siempre una gran proporción de comida en las mañana, igual al medio día, y ya en la tarde noche disminuyo la proporción.
El desayuno fue algo similar a lo que muestro en la siguiente imagen, un huevo frito y una rebanada de pan, como todo, es cuestión de cultura y de hábitos, porque particularmente me lo comí, aunque cogí otra rebanada de pan, no quedé satisfecho al momento, ya saben , el hábito de que como una mayor cantidad.
Hay casas donde acostumbran a comer poco, y está bien, creo que todo eso va a depender de las actividades que se realizan en el transcurso del día, si se hace deporte, el tipo de trabajo que desempeñan, entre otras cosas. Particularmente prefiero salir de mi casa con un buen desayuno, y el almuerzo generalmente es bastante cantidad, y con frecuencia a destiempo, porque el trabajo a veces me permite estar libre a determinada hora que corresponde con las 12-1 de la tarde pero a veces no, y termino por almorzar por ejemplo a las 3-4 de la tarde.
Entonces, la diferencia en la cantidad y tipo de comida está determinada por varios factores. Ese día, evidentemente llegué a casa, y volví a desayunar, ya que lo que había comido había sido insuficiente.