Cuando dormimos entramos en un estado de descanso que es necesario para nuestro cuerpo, pero cuando ya es suficiente descanso, nos despertamos y nos levantamos, ahora, esto realmente no siempre es así y tiene muchos matices, variando de una persona a otra en muchos aspectos.
Hay quienes necesitan, aparentemente, muchas horas para reponer sus energías, sé de personas que necesitan al menos 10-12 horas para reponerse, aún cunado el día anterior no hayan hecho nada que les agote física ni mentalmente, pero, son procesos en cada uno, no voy a caer en el comentario de que son personas flojas ni nada parecido, no quiero trivializar lo que digo.
Hay quienes duermen poco, y a pesar de eso, no podríamos decir que son las menos flojas del mundo, porque dormir poco para levantarse a ver TV no parece ser algo muy productivo, pero es así, así que no podemos generalizar, porque sería absurdo.
Pero sea como sea, el descanso humano, así como muchas otras cosas en el campo de la medicina y la salud están cambiando radicalmente, cada vez la necesidad de que sea todo más personalizado es una realidad, y a ese plano está encaminándose, al menos es lo que creo, a diferencia de lo que ocurre en otros ámbitos de la humanidad, en los que la tendencia a las generalizaciones y a que muchas cosas sean estandarizadas son cada vez mayores.
Y no digo que esté en contra de las estandarizaciones, a veces hay cosas que lo ameritan, para agilizar algunos procesos, ya que sino, sería muy lento, pero en términos de lo que es salud, no se debe hacer, porque cada persona es diferente, y un tratamiento y atención más personalizado es lo ideal.
Pero empecé hablando de lo que es el sueño, y las diferencias que podríamos encontrar en cada uno para ilustrar que incluso en ese aspecto, tan natural, tenemos grandes diferencias, lo que nos deja ver lo importante de personalizar cada cosa, no sólo como profesional de la salud, sino, como humano común.