Parece mentira, pero no pocas personas he conocido que deseen morir. Sé que hablar de muerte no es algo que agrade a la mayoría, parece ser una especie de tema tabú, que muchos prefieren sólo evitar. Y en gran medida los entiendo, vivimos pensando siempre en el disfrute de todo, básicamente pensamos en lo que haremos en la vida, pero nunca pensamos en ese momento en el que ya nuestro cuerpo por distintas razones ya no pueda hacer más.
Dije al principio que conocí a muchas personas que realmente querían dejar de existir, y en general era por causas de enfermedad. Por un lado, una gran parte de las personas que tienen enfermedades terminales, esas que les quitan las posibilidades de vivir una vida plena, y los conducen a un dolor permanente, lo que hace que vivir sea una especie de tortura, lo más probable es que vean el seguir viviendo como algo sin sentido, que les hará tener un padecimiento constante, y vivir así, muchos sencillamente no lo quieren.
Otro grupo de personas que tienen esa tendencia son las que entran en una depresión muy profunda, y la única salida que ven a todo es terminar con su vida antes que seguir enfrentándola.
Cada persona tiene su visión al respecto, les entiendo a cada una, aún cuando hay muchas visiones que no comparta, pero debo respetar lo que piensen y sientan al respecto.
Creo que es algo que siempre va a estar presente en todos, por un lado, el miedo a morir en aquellos que quieren vivir, y el miedo de vivir en aquellos que quieren morir. Es paradójico todo esto lo sé, pero cada cabeza es un mundo, con su historia, con su vida, sus realidades, sus felicidades y sus padecimientos, algunos quieren prolongar y otros en cambio, quieren terminar.