Pensar que somos indispensables en algún trabajo es un gran error, todos somos prescindibles. Asumir que lo que nosotros hacemos nadie más puede hacerlo, o que si lo hacen nunca lo harán mejor que nosotros nos puede poner en una situación en la que cometamos errores que dejen en evidencia que pueden "y deben" reemplazarnos
En mi trabajo he visto ya a varias personas con esa creencia de que no puede nadie sustituirlos, y se vuelven incluso arrogantes, y al pasar las semanas o meses generan ambientes de trabajo verdaderamente desagradables, lo que nos hace pensar que sería bueno que esa persona no esté, que seguro estaríamos mejor si el/ella, y se hace sentir de manera general que ese es el sentir, y por muy bueno que sea en su trabajo, terminan por salir, por ser despedidos.
El ego humano en muchas oportunidades puede jugarnos de una manera que no nos beneficie de nada. La humildad siempre abre muchas más puertas de las que cierra, esto es algo que tengo más que seguro. Imaginen un médico, un gerente con aires de grandezas, es muy difícil tratar con ellos, nunca podrán sentir verdadera empatía, y esto por si sólo traerá otras graves consecuencias.

No soy perfecto, estoy muy lejos de serlo, y la verdad es que tampoco busco eso, porque eso es inalcanzable, siendo humanos, eso por si solo nos hace susceptibles de errar, incluso, si analizamos bien, nos daremos cuenta de que hasta las máquinas más exactas creadas por el hombre, tienen su margen de error, por lo que errar está en lo que hace el hombre y en su esencia misma.
No debemos sentirnos mal por eso, pues, la naturaleza nos hizo así, y debemos aceptarlo, pero, cuando erramos, no nos juzguemos, sino más bien, aceptemos, aprendamos y continuemos.