This small series of photos with intense blue tones is part of some shots taken with my smartphone during my daytime walks through the streets of La Candelaria, an important commercial and residential area in downtown Caracas.
I have a special liking for this photo in that low angle, on the left the imposing emblematic Banco Provincial building, and on the right are those workers on that scaffolding stuck against that great blue wall that is also no longer painted that blue color aged by the years, which is part of the façade of a shopping center that was closed and half-built for more than a decade and that just opened on this date.
Which has brought a lot of movement and expectations to the residents and passers-by of this sector. And although this type of building doesn't kill me, since they tend to be overrated, monotonous and limited temples of modern consumerism, I also didn't like seeing an architectural complex of these dimensions be completely unoccupied for so long.
So at least we hope that it fulfills the basic and repeated promises of generating jobs and boosting commercial supply and demand a bit, as well as diversifying the supply of some services.
ESPAÑOL
Tonos azules
Esta pequeña serie de fotos de intensos tonos azules forma parte de algunas capturas hechas con mi smartphone en mis caminatas diurnas por las calles de La Candelaria, importante zona comercial y residencial del centro de Caracas.
Tengo un especial gusto por esta foto en ese ángulo contrapicado.
A la izquierda el imponente y emeblematico edificio de Banco Provincial. A la derecha están esos trabajadores en ese andamio pegados contra ese gran muro azul, que además ya no se encuentra pintado de ese color azul envejecido, que es parte de la fachada de un centro comercial que estuvo cerrado y a medio construir por más de una década y que apenas recién inauguran por estás fecha.
Lo cual ha traído bastante movimiento y expectativas a los vecinos y transeúntes de este sector. Y aunque no me mata este tipo de edificaciones, ya que por lo general suelen ser sobrevalorados, monótonos y limitados templos del consumismo moderno, tampoco me agradaba ver un complejo arquitectónico de esas dimensiones estar totalmente desocupado por tanto tiempo.
Así que al menos esperemos que cumpla las promesas basicas y repetidas de generar empleos y dinamizar un poco la oferta y demanda comercial, además de diversificar la oferta de algunos servicios.