
Este reto de 30 días de agradecimiento me ha permitido agradecer muchas más cosas de las que agradezco cada día y que a veces damos por sentado. Es un ejercicio profundo en el que valoro todo lo que me rodea, lo que me pasa y lo que vivo.
No es frecuente hablar de nuestros talentos y habilidades y, en muchas ocasiones, nos cuesta reconocer los que tenemos. ,
Hoy, agradezco por todos los talentos que he heredado, los que vinieron en mis genes, mi sello personal y los que he aprendido a lo largo de mi vida.
Uno de mis talentos, si se puede considerar como tal, es servir. Me gusta ayudar y ser útil para la gente que me rodea, soy feliz haciéndolo sin necesidad de que me lo pidan.
Agradezco por el talento de enseñar, y esto le he practicado desde muy niña. Como hermana mayor siempre estuve orientando y guiando a mis hermanos; luego como adulta mi vocación fue la carrera docente y enseñar se convirtió en mi modo de vida y en mi sustento.
Agradezco el talento y la habilidad para crear con las palabras y con mis manos. He desarrollado mis destrezas manuales y he dado rienda suelta a mi creatividad en este sentido.

Agradezco el talento para adaptarme a los cambios que me han tocado vivir y para aprender lo que sea necesario con tal de estar al día.
He aprendido, algunas veces con miedo a cometer errores, a adaptarme a la tecnología, por ejemplo. Busco la forma de mantenerme dentro del ritmo cambiante que esto implica, investigando, preguntando y como quien dice echando a perder porque de esta forma también se aprende.
Agradezco por mis talentos y habilidades hoy y siempre porque me mantienen viva, activa y siempre dispuesta a dar lo mejor de mí.

Cuando vivimos agradecidos no nos falta nada, todo es suficiente.
¡Gracias, gracias, gracias!
¿Y para ti qué es agradecer?
Si quieres unirte a este reto de agradecimiento diario, aquí puedes leer las bases.
Las fotos son de mi propiedad. Los separadores y el banner son mis diseños en Powerpoint y Canva.