Por mi trabajo tengo la oportunidad de compartir con muchas personas, de asesorarlos en sus viajes y con muchos esa comunicación transciende al punto de desarrollarse una amistad, aunque nunca nos hayamos visto en persona.
Ayer estaba hablando con una de esas amigas, por ella siento una gran admiración y este post se lo quiero dedicar a ella y a todas las personas que por alguna razón en algún momento fuimos y somos cuidadores pero muy especialmente a mi cuñado Humberto Hernández y a mi madre Verónica Castro.
Mi amiga tiene una hija de 16 años, nació con una condición especial, le dijeron que no llegaría a vivir para la adolescencia, sin embargo acá esta… ayer me dijo mi hija esta muy mal tu sabes lo que viene amiga, en mi corazón, ya la dejé ir y rezo para que se valla en paz y no sufra más, eso me hizo admirarla más, es madre divorciada y trabaja muy duro para darle lo necesario a sus 2 hijas.
Solo los que han sido cuidadores de una persona enferma entenderán el trasfondo que hay tras esas palabras, lo que significa ver cada día a la persona que amas irse desgastado lentamente, perder sus habilidades físicas, motoras y TU estar allí como un gran roble frondoso con raíces muy profundas mirándole a los ojos y decirle tranquilo todo va a estar bien, pero por dentro, ni si quiera tu mismo puedes entender que significa estar bien… Que es estar bien? ¿Es seguir luchando, seguir buscando una cura, o si no la hay esperar una sanación milagrosa, aferrarse a cualquier esperanza porque es lo único que te queda? ¿O tal vez estar bien significa pedirle al ser supremo lo más difícil que le pediríamos en nuestra vida: por favor déjalo ir, deja que duerma y descanse… y así aliviar su dolor y el nuestro? Ese sentimiento te desgarra, te destroza por dentro, carcome tu ser, el dolor se come tu alma.
Ayer conversando con mi amiga lloré mucho reviví esos sentimientos, al perder a un ser querido lo que duele no es la muerte, ella es parte de nuestra vida, creo que ya e hecho las pases con ella, conversamos nos tomamos un café y la acepte porque se que nunca se ira, siempre va a estar allí sentada, esperando por el siguiente o por mi misma, no lo se, duele es el vacío que deja la persona amada. Para los Cuidadores representa todo un reto, son muchas horas sin dormir, mucha ansiedad, tiempo en el que no piensas en ti, tu vida no es la que está por irse y se necesita mucha fortaleza mental y emocional y sobre todo tiempo para sanar… yo aún estoy sanando.
El es mi cuñado, el hermano gemelo de mi esposo, tenía 28 años, falleció el 18 de diciembre del 2019 por un Cáncer agresivo que lo consumió en menos de 3 meses…. Alegre, ingenuo, divertido y tímido.
Esta foto la tomé el 17 de diciembre del 2019 en ese momento jamás imaginaba lo que sucedería al día siguiente
Todo esto me hizo reflexionar, al atravesar esta pandemia mundial hay muchos cuidadores, familiares,médicos, enfermeras, no va a ser fácil para el mundo recuperarse de esto… todos hablan de lo difícil que va a ser recuperar la economía... y nosotros somos humanos, cual es el impacto psicólogo que está pandemia esta dejando en las personas? Las heridas emocionales, cuanto tardaremos en sanar?
El mundo a cambiado…. Así que mientras pueda amare, cantare, cuidaré y admirare, todo lo que tengo hoy a mi alrededor.