Maternidad poética
Llegas de repente,
sin previo aviso,
sin tocar la puerta,
sin pedir permiso.
Invades todo,
usurpando mis atenciones,
reorganizando mis prioridades,
y tomas el control del timón.
Te atragantas al principio
con tantas palabras,
y las dictas a mis dedos
sin darles cuartel,
sin darle respiro.
Pero así como llegas te marchas,
dejando de repente
emociones en el aire
o colgando de unos puntos suspensivos.
Es entonces cuando inicia mi calvario,
mi labor de orfebre de letras y de frases
que robó al recuerdo, a los sueños
o a mis miedos, para poder cerrar la puerta.
A veces regresas a ayudarme
cuando mis limitaciones
me impiden que ponga el seguro,
que tire la llave y me de la vuelta.
Pero así como llegas
me abandonas de nuevo,
como recriminándome en silencio
la lentitud de mi vientre.
Al final firmo con mi nombre
al producto del parto,
del que soy madre amorosa
de abnegado celo,
y tú, musa caprichosa,
padre que va y viene con el viento.
©bonzopoe, 2020.
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