Los jueves #Tecnoteam le da vida a nuestro blog en con información científica y de otros aspectos derivados.
Luego de digerido el alimento, es pasado a través de una llave conocida como esfínter pilórico, ubicado en la parte baja del estómago, que es quien le abre paso hacia el intestino delgado para continuar el proceso de la digestión.
Cuando hay inflamación de la mucosa o revestimiento gástrico, se produce lo que conocemos como gastritis, estados muy molestos para la persona que los sufre.
La gastritis puede presentarse de forma aguda, es decir, ocurre repentinamente por determinada causa y tiene un tiempo finito de duración. Cuando este estado se prolonga, se instala lo que conocemos como gastritis crónica.
También por la ingestión excesiva de bebidas alcohólicas o una alimentación poco saludable (comidas picantes o grasas). El estrés es un factor importante que ocasiona muchos cuadros de gastritis o los empeora.
Entre otras causas menos frecuentes se encuentran las infecciones por otros microorganismos tales como los citomegalovirus y el virus del herpes simple. Este tipo de gastritis ocurre más en personas con el sistema inmunológico deprimido o debilitado por alguna otra enfermedad previa.
Síntomas.
Entre los síntomas más comunes de una gastritis están la acidez y reflujo, dolor en la parte superior del estómago (suelen ser tan intensos que a veces pueden confundirse con un dolor tipo infarto), falta de apetito, gases, ardor perenne, náuseas y en algunos casos, vómitos.
Publicación realizada desde #tecnoteam de
¡¡¡Vamos por más!!!
Fuentes de referencia consultadas: