Cuando decidí dar un giro a la cuarentena llena de estrés e incertidumbres, fue que me di cuenta que entre tantos ahogos podía salir e integrarme en un nuevo estilo de vida placentero para mi y mi familia, cada vez se me atribuyen nuevas y mejores consideraciones a mis días y aunque suene algo descabellado fue ¡gracias a la cuarentena radical! hoy he decidido enumerar unas 4 nuevas a mi lista positiva.
1) Mis niños más sanos.
Cuanto todo comenzó, una de mis inquietudes era asistir a algún centro de salud en caso de enfermedades tradicionales en pequeños, pues en la cotidianidad de mi vida era algo que formaba parte del crecimiento de mis dos hijos, gracias a estar en casa la mayor parte del tiempo y sin exponernos a los diferentes climas, ellos han permanecido sanos, debido a que están bajo el techo del hogar en resguardo, sin percibir tan siquiera la brisa contaminada del tráfico que enseguida venia con alergias o gripes, igual en la parte de la alimentación hemos dejado a un lado adquirir la comida que llamamos "chatarra" todas las preparaciones han sido desde mi hogar con todas las medidas de higiene que necesitan los alimentos que en ocasiones consumimos en la calle sin saber su proceso de preparación.
Han sido más de 5 meses totalmente sanos ¡sorprendente! espero continuen así.
2) Aprendí a administrar mejor los alimentos y el dinero.
Anteriormente era un derroche de comida, cocinaba mayor cantidad de lo que consumíamos, iba al comercio a comprar casi que tres veces por semana, se me ocurría una comida y sin pesar me dirigía hasta el mercado por ello, al inicio tenía en la dispensa algo almacenado pero hubo un momento que se acabó y temía tener que salir a exponerme y exponer a los míos, así que decidimos pensar ben ¿qué necesitamos realmente? en una lista escribimos eso y uno de nosotros sale por ello, cocinamos lo justo para los 4 y administramos mejor los alimentos para que nos pueda durar más nuestro mercado, ahorramos dinero y a la vez salidas innecesarias.
3) Me he reencontrado de manera online con familiares y amigos.
la cotidianidad de una vida llena de ocupaciones nos aleja tanto de la realidad de estar conectados con nuestros seres queridos, que aún teniendo en nuestro teléfono el numero de contacto dejamos a un lado ese saludo de : Hola ¿cómo estas? que tal la familia. Pequeñas cosas que marcan la diferencia, estando encerrada en mi propio hogar, sentí la necesidad de estar con cada uno de ellos, no solo escribir un texto si no que abrazarlos, al igual que a nuestras amistades, así que sin pensar comencé a ubicar a cada uno, conocí primos, familiares, ya sé de cada uno por que incluso creamos grupos de whatsapp para estar unidos desde la distancia y cuando todo acabe poder reencontrarnos y darnos ese afecto tangible.
4) Aprender a manejar
La ciudad despejada ha sido mi gran aliada para retomar las clases de manejo, ya que soy algo nerviosa con eso del tráfico, entonces en las tardes he ido con mi esposo a dar unas vueltas para controlar mejor el conducir, y es que ha sido una gran limitante en mi cotidianidad, no saber manejar, en ocasiones me encuentro sola con mis dos hijos, mi esposo trabajando y el carro en el garaje estacionado, se me presenta salir de emergencia y pues no sé manejar, o bueno no sabía, ya me incluyo en la lista de conductores, aparte agilice mi licencia de conducir, entonces ¡bravo! por mi y las calles despejadas, ahora me falta animarme a manejar en días transitados.
Cuantos pendientes dejamos en pausa por la excusa de no tener tiempo, por temor a equivocarnos o por seguir un circulo giratorio en torno a cada día sin mirar a nuestro al rededor para atrevernos a salir de esa rutina, yo no se ustedes , pero yo últimamente me he gozado los días de encierro, me he aprovechado del estrés y lo he puesto como gran aliado para sacarle el mejor de los provechos, mis días son provechosos, dejé a un lado mi pijama, dejé ese miedo a vivir, me he puesto de colores y salí dentro de mi hogar a ser más feliz y provechosa posible. es que hasta mi piel ha retomado vitalidad al dejar de exponerme tanto al sol.
El momento es ahora, no hay vuelta atrás, lo que está en el pasado ya pasó, este es el momento que nos tocó vivir. Así que te invito a pintar de colores los días, a gozarte cada segundo que cuando este mal capitulo acabe (que falta poco) pues no habremos perdido el tiempo como muchos creen . De seguro tu también has tenido días provechosos sin darte cuenta.
No todo ha sido mal.
¿Te gustó? Hazlo saber.
Todas la fotografías son propiedad de la Autora.
contenido original de