Hola mis Hivers lectores, les envío mi mayor deseo de bienestar, espero que se encuentren muy bien en este día, hoy quiero dedicar este post al Amor ése que debemos sentir hacia nuestro cuerpo, respetando la desición que cada mujer toma al respecto del suyo; difícilmente estamos de acuerdo con nuestro parecer, algo nos genera inconformidad, quisiéramos tener otras cualidades, y ¿Quién no? Al menos por una vez hemos pensado en cambiar nuestro aspecto físico. Los cenos son uno de los sueños qué cualquier mujer desearía hacerse en un quirófano que cambie el tamaño a uno mejor de gran tamaño.
El testimonio de una actriz venezolana llamada Maritza Bustamante me dejó llena de amor y luz hacia mi misma, ella menciona que se implantó prótesis mamarias a la edad de 18 años y desde luego a sus 40 años ha vivido con ellas, y que recién decidió quitárselas por cuestiones de salud, en un vídeo bastante conmovedor, se expresaba de sus constantes dolores y restricciones de movimientos que podía hacer con todo su cuerpo, en el cuello, columna y espalda, jamás imaginó qué eran las prótesis que a lo largo de su vida le venía afectando su ritmo de vida, pero que lamentablemente se acostumbró a vivir así; con esas convalesencias omitiendo que podía vivir mejor. Cosa que diferenció luego de retirarlas.
Lo que me conmovió.
No hay mejor reflexión que mirar a una persona llorar hablando de su experiencia, acortando sus palabras destaca que no hay mejor luz que haga brillar a una mujer que sea su propia magia, que no hay necesidad de querer operarse por ejemplo, que la belleza radica en aceptarse y ser segura de si misma, eso hace crecer y florecer la belleza de una mujer, amarse tal cual seas, y si quieres mejorar tu apariencia entonces esfuérzate en comer mejor, en darte retoques pero sin introducir a tu cuerpo cosas que no le pertenecen, la magia de una mujer es sonreír y ser feliz, respetándose y dejando de ser aceptada solo por apariencias ¿Para quien queremos ser hermosas?
¿Para los hombres?? Si la respuesta es sí, pues estamos muy mal. Cada parte de nuestro cuerpo nos pertenece y debemos ser agradecidas de tenerlo, no para otros si no para nosotras mismas.
Dijo tantas cosas hermosas esta mujer, que sentí que soy muy especial en este mundo, siento que puedo mejorar mi manera de vivir para amarme más, pero no para agradar a los ojos de los demás, sino que para sentirme mejor de lo que pueda estar, amanecí con ganas de amar cada partícula de mi cuerpo, porque en ocasiones tomamos decisiones por elección de otros, queriendo ser quienes no somos para amoldarnos a figuras que nos encontramos en la calle o modelos de revista, la vida consta de hacer muchos sacrificios para avanzar y mejorar cualquier cualidad, pero debe ser por desición propia. (Esto ya lo tenía claro pero lo reforce)
No cabe duda en mi mente de seguir apreciando y cuidando mi salud con beneficios propios que desde mi hogar puedo hacer, comenzar por aceptar como nos miramos y como nos miran los demás, no se trata de ser descuidadas con nuestra apariencia, no existe ninguna mujer fea, jamás se trata de ese aspecto, trata es ser especial por nuestra personalidad, que podamos contagiar esas buenas vibras, esas ganas de sonreír, siendo amables, hablando bien, creando una personalidad única que eso marca la diferencia entre el resto, que hay mujeres operadas y hermosas, pues claro que las hay pero nosotras sin esos arreglos también lo somos, pero imagine que tengamos una mala personalidad, que la arrogancia sea la carta de presentación y esas características que hacen que una mujer sea arrogante, todo se convierte en feo. Pero lo de transformar la personalidad es indispensable para la belleza.
Todas las fotografías mostradas son de mi propiedad.