Gracias por darme
motivos para luchar y vivir,
gracias por darme las fuerzas para seguir,
gracias por ser cada día
la que coloca una sonrisa en mi carita,
en realidad le agradezco a Dios cada día,
por colocarte en mi vida,
y mas cuando creía que el amor no existía.
lleno de mentiras e hipocresía,
cuando de pronto llegaste a mi vida,
te escribí realmente para conocerte,
pero jamás creí que tendría la suerte
de enamorarme o enamorarte de repente.
conocido antes de este viaje placentero,
y aunque no soy un hombre
con mucho dinero,
tengo un corazón muy romatico y sincero,
que jamás deja de decir cuanto te quiero.
Otros poemas que les puedan
interesar: