Ocurre que redacto contenidos para internet. Artículos, emails, reseñas, social media… en fin, todo que se lea en PC o dispositivos móviles.
Me pasa que nunca pensé vivir de escribir. Por dos razones:
- Siempre fui muy visual, me gusta pintar, la fotografía y bosquejar.
- Siempre tuve miedo de imitar a mamá. Ella dedicó sus últimos años de lucidez a escribir un libro y recopilar escritos.
Sucede que se debe más a una conexión emocional que a las palabras. Por lo menos así es en mí.
Pasa tanto al escribir por desahogo o reflexión como al redactar con intención de persuadir o complacer al lector.
Acontece que sin emociones no hay experiencias, sin experiencias no hay recuerdos y sin recuerdos no hay expectativas.
Finalmente, así lo seguiré asumiendo, aprovecharé este espacio como un faro de mis pensamientos, anécdotas y experiencias. Quien quiera disfrutarlo será agradecido.
No hay formato que garantice el éxito, solo una intención: despertar el interés.