El amor es un torrente de vida. El amor es más fuerte que cualquier tormenta que levante olas gigantes. El amor se lucha y se disfruta. El poema "Romance de la Doncella Blanca" es un amor trascendental digno de imitación. Disfruta leyendo.
El romance de la doncella blanca
¡Cuán hermoso es mi amado, que teje su sueño entre mis pechos!
¡Cuán dulce las caricias de sus amores!
Su aroma perfuma por completo mi habitación.
Amable entre todos los caballeros es mi amado y
ninguno como él, en dulzura y belleza.
Sigo los pasos de su sombra, porque en la ribera
de su hermosura está mi amor.
Mi corazón todo, le pertenece a él. Mi enamorado entre todos mis amores es mi único príncipe.
Enamorada estoy completamente de sus azulados ojos. No hay belleza alguna de color comparable con él.
En el romance de la noche, bebo de la copa de su boca y como dulce miel son todos sus besos.
Sus brazos me cubren en la fría noche y
de tanto calor, despierta la pasión de mi sueño, de ser para mi amado, sin reserva alguna.
El amanecer se aproxima con la fresca brisa de la mañana y yo sigo sin despertar en los brazos de mi amado.
Mi enamorado disfruta del dulce de su amor.
Soy la flor de mi amado, soy como el latido de su corazón que se acelera con la claridad del día.
Soy la doncella blanca que busca el pétalo de la rosa de mi corazón.
He hallado a mi amado entre los aromas de mi jardín, lo encontré robando un clavel para conquistar mi amor.
Entre tantas rosas de mi huerto, soy para mí amado más que la belleza de una orquídea.
He despertado de mi sueño, he despertado del olor fresco del nardo. Mi príncipe, aun duerme entre los gemelos de mi pecho. Lo dejaré aún en su reposo, en tanto el fresco olor del rocío, me trae los mejores recuerdos de mis amores.
La lluvia se acerca, puedo ver sus nubes grises que me celan. La mirada del sol es como triste, porque las nubes lo ocultan de mis ojos.
Besaré la copa de los labios de mi amado y lo despertaré del sueño de sus amores, porque ya amaneció y la fresca llovizna comienza a caer sobre mi anhelado cuerpo.
Cubriré el rostro de mi amado con mis cabellos, porque tengo celos del rocío de la mañana. Lo abrazaré con la fuerza de mi corazón y esconderé su belleza de los antojos de la lluvia.
Completamente mojado está mi cuerpo y arropado estoy en los brazos de mi amado. Llegó la lluvia y sus nubes celosas caen sobre mi amado, lo abrazaré para que de ternura duerma su sueño entre mis brazos.
Se ha ido el invierno, pero conmigo sigue mi amado.
Brotan de nuevo las rosas de mi huerto y el nardo de la mañana refresca nuevamente con su olor.
Mi príncipe es tan elegante y dulce, que de enamorada, me embriago de él.
He resistido al frío de la noche, he resistido al rocío de la mañana, y aun así, he vencido, a la fría lluvia del nuevo amanecer.
He conquistado el sueño de mi amado y mis amores han sido solo para él.
Coloco mis suaves manos sobre su rostro y me
embriago de sus dulces besos.
Soy la doncella blanca, soy la doncella enamorada, que solo vive para su príncipe azul.
Tan enamorada estoy de él, que no lo dejo escapar de mis brazos y no dejo de beber de la copa de sus labios.
Si dejas perder tu amor, no has amado como dices amar.
Yo he cabalgado sobre los hombros de las tormentas y
peleado con las doncellas de mi palacio, porque mi amado es mío y no lo comparto con otros brazos.
Deja en manos del poder del amor, la fuerza inmensa para amar con el corazón.
Poema de mi inspiración, espero te haya gustado, Gracias por tus valiosos comentarios. Estaré preparando mi próxima publicación y te invito a visitar mi blog para meditar en otras publicaciones de crecimiento personal y espiritual. Bendiciones.
