Todos confiamos en que el agua de lluvia es limpia y pura, y aunque en la actualidad nadie ingiere agua de lluvia directamente, queremos pensar que tiene características inocuas, sin embargo, un grupo de investigadores de la Universidad de Estocolmo han realizado una importante advertencia, debido a que en su investigación han detectado la presencia de sustancias tóxicas en la atmosfera que se propagan por todo el mundo y que harían que el agua de lluvia ya no fuera segura en ninguna parte del mundo.
Según un estudio el agua de lluvia ya no es segura para beber. Source: publicdomainpicture.net.
En dicho estudio se hace referencia a que se han encontrado sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS) de origen antrópico en la lluvia y en la nieve, en cantidades que ya superan los niveles ambientales de referencia, destacando que son sustancias tóxicas y que ahora se pueden encontrar en el agua de lluvia y en la nieve de todo el mundo, incluyendo los lugares más remotos de la tierra, según señala un comunicado la [Universidad de Estocolmo](It’s raining PFAS: even in Antarctica and on the Tibetan plateau rainwater is unsafe to drink).
¿Por qué estas sustancias son tan peligrosas?
Podemos empezar diciendo que las sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS) constituyen un grupo grande de productos químicos sintetizados artificialmente que han sido diseminadas en el medioambiente y que sus altas concentraciones son peligrosas para la salud, pudiendo ocasionar daños hepáticos, enfermedad tiroidea, problemas de fertilidad y cáncer.
Constituyen cadenas de carbono perfluoradas, de carácter anfifílico, que tienen una gran estabilidad química y elevada actividad, lo que les permite acumularse a lo largo del tiempo en el ambiente, eso les ha valido el apodo de las sustancias eternas, por su increíble persistencia, no solo en el ambiente sino también en el organismo. Entre ellas la más producida ha sido el ácido perfluorooctanoico, un ácido carboxílico muy utilizado como agente tensoactivo y en la fabricación de teflón.
Estructura del politetrafluoroetileno (PTFE), mejor conocido como teflón. Fuente: Wikipedia.com.
Ahora bien, el equipo de la Universidad de Estocolmo realizó trabajos de laboratorio y de campo sobre la presencia de estas nocivas sustancias durante la última década, y como resultado han detectado que la concentración de algunos PFAS en la atmósfera no están disminuyendo a pesar de que sus principales fabricantes dejaron de producirlos hace dos décadas. El problema es su persistencia y su ciclo de transporte, en el cual, el aire marino los devuelve del agua a la atmosfera.
Y debido al mayor estudio y conocimiento de la toxicidad de este tipo de sustancias, los niveles medioambientales permisibles en el agua potable y superficial han disminuido notablemente en los últimos 20 años, y según las últimas directrices de los Estados Unidos para PFAS en el agua, el agua de lluvia en todo el mundo se consideraría insegura para beber.
La lluvia y las mareas han dispersado estas sustancias por todo el mundo. Fuente: wikimedia.org.
Es decir, que debido a su increíble persistencia y propagación mundial, y a las regulaciones más estrictas sobre su presencia en el agua, entonces los niveles actuales superan las directrices de calidad ambiental precisamente elaboradas para proteger la salud.
El problema es que actualmente podemos hacer muy poco para eliminar estas sustancias del ambiente, y como señalan los autores del estudio, la increíble suma de dinero que costaría reducir la concentración de estas sustancias en el agua potable a niveles seguros debería ser pagada por las empresas que se beneficiaron de su producción.
Esperemos que en el futuro se tengan en cuenta estas advertencias y se encuentren soluciones para hacer segura nuevamente el agua de lluvia. ¡Hasta la próxima!