Si un día piensas en mí
luce tu mejor sonrisa
y sube a aquella colina
donde yo te amé sin fin.
Que la brisa despeine tu pelo,
que el Sol broncee tu piel,
y mirando hacia el cielo
sueñes con volverme a ver.
Si un día piensas en mí
ponte ese hermoso vestido
con el cual linda princesa
cautivaste mis sentidos.
Y me dediqué a tí
con el cuerpo y con el alma
porque tú me transmitías
alegría, felicidad y tierna calma.
Si un día piensas en mí
baila descalza en la arena
de aquella playa serena
donde besaste mis penas.
Mis penas que me agobiaban
y que me hacían sufrir
día tras día sin tregua
hasta que llegaste a mí.
Si un día piensas en mí
no te canses de pensar
porque con tus pensamientos
fuerza a mi vida le das.
Espérame dulce amor
si un día piensas en mí
pues nunca dejé de amarte
y anhelo volver a tí.