Hola amigos de esta prestigiosa plataforma.
Hoy quiero compartir con ustedes una pequeña reflexión que hice acerca de un texto de la Biblia que me llamó la atención.
Se encuentra en el segundo libro de la biblia, éxodo, capítulo 23, versículos 4 y 5.
"Si encontrareis al buey de tu enemigo o su asno extraviado, vuelve a llevárselo. Si viereis al asno de tu enemigo caído debajo de su carga, ¿le dejarás sin ayuda?, antes bien le ayudarás a levantarlo".
Este es uno de los tantos mandatos específicos que da Dios al pueblo de Israel en cuanto al trato interpersonal.
Y tiene gran similitud con el resumen que hizo Jesús de estas leyes: "...amarás a Dios con toda tu mente y con todas tus fuerzas, y amarás a tu prójimo como a ti mismo."
Sin lugar a dudas, el Dios que dio estas leyes a este pueblo es un Dios santo y justo.
Jesús explica, que es fácil amar a quienes te aman y hacen bien. Sin embargo, supone un gran desafío amar y hacer bien a que nos ha ofendido.
Esto implica olvidar la ofensa, y poner de lado las diferencias que nos separan, y, con esta acción, se abre la puerta hacia la reconciliación entre ambas partes.
Ahora, si la otra persona no quiere reconciliación, no hay que desanimarse. Dios nos demanda que sigamos haciendo bien a todos, a amigos y a enemigos por igual.
Dios mismo se complacerá de nuestra obediencia hacia él, y promete bendecir a los que le obedecen. Tengamos presente que el bien siempre vencerá y prevalecerá sobre el mal.
¿Cómo lograr esto que es tan difícil, Si nuestro ego ha sido afectado? Nuestra propia naturaleza nos empuja a guardar resentimiento en nuestro corazón. Pero no estamos solos en esta lucha.
Dios promete estar con nosotros siempre, por medio de su Espíritu Santo. Nos llama a depender de él, a dirigirnos a él en oración y pedirle que nos de sabiduría y fuerza para poder cumplir con este gran mandato de amar a Dios por sobre todas las cosas y a nuestro prójimo como a uno mismo.
Dios nos bendiga y guíe siempre.
Hasta otra oportunidad.
Hello friends of this prestigious platform.Today I want to share with you a little reflection I made about a text in the Bible that caught my attention.
It is found in the second book of the bible, exodus, chapter 23, verses 4 and 5.
"If you find your enemy's ox or his donkey gone astray, bring it back to him. If you see the ass of your enemy fallen under his burden, shall you leave him unaided, but help him to lift him up?"This is one of the many specific commands God gives to the people of Israel concerning interpersonal relationships.
And it bears great similarity to Jesus' summary of these laws, "...you shall love God with all your mind and with all your strength, and you shall love your neighbor as yourself."
Undoubtedly, the God who gave these laws to these people is a holy and just God.
Jesus explained that it is easy to love those who love you and do good. However, it is a great challenge to love and do good to one who has offended us.
This implies forgetting the offense, and putting aside the differences that separate us, and, with this action, the door to reconciliation between both parties is opened.Now, if the other person does not want reconciliation, we should not be discouraged. God demands that we continue to do good to all, friend and foe alike.
God himself will be pleased with our obedience to him, and he promises to bless those who obey him. Let us keep in mind that good will always win and prevail over evil.
How can we achieve this, which is so difficult, if our ego has been affected? Our own nature pushes us to keep resentment in our hearts. But we are not alone in this struggle.
God promises to be with us always, through his Holy Spirit. He calls us to depend on him, to turn to him in prayer and ask him to give us wisdom and strength to be able to fulfill this great command to love God above all things and to love our neighbor as ourselves.
May God bless and guide us always.Until another opportunity.