Hoy quiero hablarte de la tierra.
Pero no solo como ese suelo físico que pisamos, sino como esa base interna donde echamos raíces, donde algo dentro de nosotras dice:
“Aquí pertenezco, aquí me nutro, aquí me reconstruyo.”
Este es el día 4 de un viaje personal que estoy compartiendo durante 30 días, un viaje de sanación, florecimiento interior y reencuentro con la vida que quiero vivir.
En los días anteriores te hablé de la semilla @florecemujer/love-love-la-semilla-de, de la raíz @florecemujer/la-raiz-invisible-del-cambio y del ajo 🧄 como símbolo de limpieza ancestral @florecemujer/blooming-from-within-ancestral-garlic
Hoy, tocamos tierra. Y necesito contarte por qué este día me está removiendo tanto por dentro.
🌱 La tierra me recuerda lo invisible
Esa parte de mí que guarda memorias, dolores que enterré para seguir adelante, pero también sueños que olvidé bajo el polvo de las responsabilidades.
Y sin embargo, es en esa tierra donde se gesta lo más bello: mi crecimiento.
🌿 La tierra es mi cuerpo.
Y también mi historia. Cada experiencia, cada herida, cada gesto de amor, ha sido parte del abono que hoy me sostiene.
La tierra me invita a dejar de huir, a enraizarme, a poner los pies en mi presente sin negar lo que he vivido.
💧 La tierra necesita agua, necesita luz.
Así como yo necesito palabras dulces, pausas verdaderas, y abrazarme más.
Hay días donde me siento estéril, cansada, sin rumbo… pero en lo profundo sé que algo se sigue gestando. Y confío.
🌻 Estoy aprendiendo a habitarme como si yo fuera mi propio hogar.
Y si estoy compartiendo esto es porque sé que no soy la única.
Porque tal vez tú, que estás leyendo, también estés buscando tierra firme dentro de ti.
Tal vez también te estés reconstruyendo, aprendiendo a nutrirte, a sostenerte, a darte espacio para florecer otra vez.
🌸 Estoy volviendo a mí, desde la raíz.
Y este día 4 me invita a honrar la tierra que soy, y también la tierra que me rodea.
Esa que he descuidado muchas veces por estar sobreviviendo.
Esa que ahora estoy aprendiendo a escuchar, agradecer y cuidar.
✨ Hoy, te invito a que conectes con tu tierra.
¿Dónde estás plantada?
¿Qué estás nutriendo dentro de ti?
¿Qué necesita tu alma para sentirse en casa?
Tal vez no tengamos todas las respuestas aún, pero caminar juntas, aunque sea con palabras, ya es un acto de sanación.
🌼 Gracias por leerme.
Gracias por ser parte de este viaje de 30 días donde comparto semillas, raíces, limpiezas, flores y luz.
Todo desde un lugar muy humano, muy real.
🌷 Seguimos mañana, con un nuevo paso en este florecer.