Enfrentando el temor
y me embarga el temor,
por las cosas que veo
y por muchas otras que llegan a mi imaginación.
Nada es seguro
en medio de esta situación,
el control se pierde a veces
por no tener orientación.
Lo desconocido siempre tendrá
cierta determinación,
de sorprenderte y abrumarte
sin tener otra elección.
Las facetas de la vida
traen consigo un cúmulo de conmoción,
a veces son tan fuerte
que nos sacuden sin ninguna consideración.
Los altibajos son buenos
cuando aprovechamos de aprender la lección,
aunque no sea de nuestro agrado
nos dan una nueva visión.
Por eso seamos sinceros
de reconocer que sentimos temor,
cada vez que nos aseche
seamos fuerte y actuemos con fervor.
Seamos modestos y humildes
al enfrentar cada situación,
que la vida nos presenta
sin permiso y robando nuestra atención.