Te debo todo mi amor
que de ti desvíe,
para que no me delataran
y hasta tus brazos
me hicieran correr.
Te debo todas las palabras
que dentro de mí encerré,
aquellas que expresarían
el amor que para ti guardé.
Te debo todas la caricias
que te harían erizar tu piel,
esas que con ternura
te harían sentir muy bien.
Te debo un montón de besos
que a tu espalda yo lancé,
aquellos que te di
en mis sueños
y otros muchos
que me inmagine.
Te debo tantos momentos
que por cobarde yo evite,
algunos paseos juntos
bajo la luna
y con un bello anochecer.
Te debo
algunas de mis lágrimas
que por timidez te oculte,
esas de tantas sonrisas
que al verte yo borre.
A ti te debo todo mi amor,
ese que nunca te confesé,
por no querer lastimarte
yo siempre te evité.
Mis días estaban contados
no tenía nada que ofrecer,
por eso oculte mi amor,
ese que te empecé a deber.