Yaira era una niña de apenas cinco años de edad que solo queria ser feliz, vivia jugando en el patio de su casa; pero una tarde todo cambió cuando a la pequeña Yaira le arrebataron su pureza vilmente y desde entonces todo cambió para ella, ya no volvió a ser la misma, ya no jugaba, ya era feliz.
Su madre al ver el cambio de su pequeña hija quiso saber la razón del cambio tan repentino pero esta nunca respondió a las preguntas de su progenitora.
La madre preocupada indagó entre los vecinos y personas allegadas, luego de varios días terminó enterándose de lo sucedido. al enterarse de quien había cometido tal atrocidad en contra de su pequeña hija quiso tomar venganza pero sus familiares se lo impidieron haciéndola entrar en razón, entonces denunció ante las autoridades.
Yaira fue llevada con especialistas que le ayudaron a sanar el dolor que le causó tal situación. Con el pasar del tiempo Yaira y su madre se mudaron a otro estado del país y comenzaron de desde cero, la madre haciendo todo lo posible para ayudar a su ya no tan pequeña hija a que olvidara por completo todo lo sucedido; emprendieron un negocio juntas de comida casera en el cual les fue muy bien, pero Yaira sentía la necesidad de ayudar a otras personas que estaban pasando por lo que ella pasó por lo que le comentó a su madre lo que quería hacer.
Su madre apoyando a Yaira decidió tomar un espacio de la casa donde vivían para el beneficio de las personas a quien ayudaría Yiara, eso fue solo el principio de una pequeña fundación. pasó un par de años Yaira y su madre continuaron trabajando con su negocio de comida y a su vez atendían a mujeres de diferentes edades que habían sido abusadas, ya en un sitio más acorde a las necesidades de las personas necesitadas.
Yaira no solo comentaba su experiencia a otras mujeres, también ofrecía apoyo especializado de personas que conocieron su caso y se unieron a su hermosa labor de poder tender una mano amiga.
Yaira y su equipo de profesionales atendieron miles de mujeres por años; y fue así como esta mujer abusada vilmente sanó una herida que transformó por completo su vida.
Yaira convirtió su historia en una hermosa labor para ayudar a otros.